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El tiempo pasaba y no tardaba en terminar la película y ella además de tener el vestido desabotonado sus pantaletas llegaban hasta los tobillos, pensé que si de pronto encendieran las luces le sería tardado arreglarse. Deslicé mis manos por las nalgas metiendo por momentos los dedos en el culito y le dije –mejor ya vístete – que no tardan en encender las luces